Hay una película que habla continuamente de Zoloft. Una película que puede parecer tonta, naif, que enreda por la historia de amor, la dramática historia de amor de una enferma de Parkinson y un tipo aparentemente muy frío y profundamente sensible.
"De amor y otras adicciones" muestra el juego sucio de los visitadores médicos, la competencia feroz entre las compañías farmacéuticas y el triunfo de Pfizer. Lo que podría parecer crítico es, en verdad, publicitario.
Bien lo saben los estudiosos de la mente: el amor nos sensibiliza y, ahí chan!, nos entró al cerebro Zoloft. (Podemos vivir una vida mejor!).
No falta el componente morbo. Una pareja de enfermos, lindos, que cogen bien y mucho.
La única razón por la que recomendaría verla es Ella.
Me quedo con el slogan de Pfizer: TRABAJANDO JUNTOS POR UN MUNDO MÁS SANO (Cuak!)